domingo 16 de septiembre de 2007

Cuestión de tetas





Un tema que me ha salido mucho en estos días. No fue una cuestión de agasajo visual/táctil, mas bien de cuanto plástico se puede agregar. Por más que le huyo al tema, continuo, con cierta insistencia, a quedar atrapado en él; algo que espero termine pronto.
Lo cierto es que he tratado de evitar estas conversaciones y que por consiguiente mi mente, que como la de la mayor parte de los hombres se nubla con estas cosas, empiece a trotar libre.
Hace algún tiempo, recuerdo que había leído un articulo, sobre que en Argentina la tendencia de las niñas de quince años era la de no realizar fiestas para presentarse en sociedad como mujeres, sino, utilizar el dinero para pagarse unas siliconas, que estaba estimado que salía equiparado con el gasto que se incurriría en una fiesta para doscientas personas. También se mencionaba que con mucha frecuencia las niñas suelen hacer visitas a varios cirujanos plásticos, cuando llegan a los quince. El artículo estaba centrado en la historia de una mujer de dieciocho años que relataba como sus padres le habían regalado un piano para sus quince primaveras y que después de discutir y hacer berrinche logro convencerlos que le pagaran la operación para inflarle las tetas. Espero recordar bien, pero esta niña-mujer de goma termino con su propio site :)
Aca una fotica de la niñita:


Van tres y aun no estoy seguro si podrían ser cuatro las mujeres de conocidas en adelante, que noto que se inflaron los senos en casi un año. Incluso, una amiga viendo mi expresión al verla; después de su recuperación, se puso a explicarme todo el procedimiento. Les recomiendo que nunca se dejen describir toda la operación, y mucho menos si están comiendo, en especial pechuga :)
La cosa es simple, o abren un lugar por donde meter el implante (al parecer los mejores son los ingleses) por debajo del seno, o cortan alrededor del pezón y lo meten por ahí.
Les advertí que no comieran, ahora igual que yo se imaginaron todo el cuadro. Espero que no :)
Que pasara por la mente de los padres cuando su hermosa niña de catorce añitos le dice: “Papi, regálame unas tetas”. Yo no soy padre de familia, pero hablando con uno me dijo que lo primero que se le vino a la mente cuando me oyó comentando esta frase, fue en la cantidad de hombres de muchas edades que harían, dirían y pensarían algo relacionado con esas tetas que el pagaría; y lo peor es que su niñita deseaba que así fuera porque la naturaleza ya había sido buena con ella.


Aunque si debo admitir que la cosa se divide en dos tendencias:
  1. Las que quieren tetas porque la naturaleza fue avara con ellas
  2. Y las que quieren, pese a que tienen, para … bueno, en esto los hombre salimos ganando, supongo :P

Según mi amiga, es una necesidad femenina, aunque todavía no logro que me explique bien eso... Aunque debo admitir que de las dos tendencias que mencione, para las que no les toco mucho, suele convertirse en una necesidad femenina el tener un poco más. Aunque, siempre hay algunas que no estaran contentas hasta tener total certeza que los hombres se las veran, pensaran lo que harian con ellas, e intentaran hacerlo.
Mi forma de pensar es otra, siempre he creído que primero debe ser lo funcional y luego lo estético, y la calidad debe estar ante la cantidad; y por eso los implantes o implantadas no son de mi agrado. Por alguna razón siempre me acuerdo de un episodio de los Picapiedra cuando Dino la mascota se enamora de otro dinosaurio, que resulto ser horrible porque todo lo tenia postizo.

BG: